Loppis — Swedish Flea Market
|
Shelf after shelf full of discarded memories, shelves full of toys, of old tools, full of books and pictures. For some people they are full of crap, but for others they are full of treasures. As I walk around the store I can feel them talking to me, making me feel a bit sad and guilty. I blame Disney and their Toy Story for that. Everywhere there is something that somebody once used of played with and then abandoned: there´s a toy car a little boy raced with every day in the sandbox, until he got older and forgot about it, there’s a mechanical calculator that the clerk in the village store used to add up the price of eggs and flour, until one day when customers stopped coming, and there’s a painting that used to hang on wall in somebody’s kitchen, until somebody else came along and thought it was ugly. I hear them all, the toys, the calculators and the paintings screaming at me to notice them, to pick them up, hold them in my hand and… give them a new home. Sadly,this time I couldn’t buy anything. Because at the moment I don’t have a home. Well I do have a home, but just a temporary one, but with no room for abandoned toys and toasters. Not yet. Someday soon I will. But until then, no shopping for me. However, I brought my camera and I did do some sort of photo shopping, picture shopping, image shopping or whatever you want to call the idea of taking pictures of the objects you desire but can’t buy. So in the end I like to think that I DID bring something of them home with me anyway. Here they are, my things I would have bought. I must confess that I have fallen in love with old mechanical calculators. They are adorable, aren’t they? Estante tras estante llenos de recuerdos olvidados, estantes llenos de juguetes, de herramientas viejas, de libros y fotografías. Para algunos llenos de basura pero para otros llenos de tesoros. Recorro la tienda y mientras lo hago siento que esos tesoros me hablan y me hacen sentir un poco triste y culpable. Disney con su Toy Story tiene la culpa de mi pesar. Por todos lados hay algo que hacía feliz a alguien y que después fue abandonado. Hay un carrito de juguete con el que algún niño se divertía y jugaba todos los días en su caja de arena hasta que un día creció y se olvido de el, hay una calculadora mecánica que fue usada en la tiendita para sumar el precio de un kilo de huevo y uno de harina hasta que un día los clientes dejaron de comprar, y hay una pintura que decoraba la cocina de alguien hasta que alguien mas decidió que era demasiado fea. Los escucho a todos, a los juguetes, las calculadoras y las pinturas, me gritan para que los vea, para que los escoja, para que los sostenga… para que les de un nuevo hogar. Tristemente esta vez no pude comprar nada porque por el momento no tengo casa. Bueno tengo una pero es temporal y sin espacio para juguetes abandonados, pinturas o tostadoras, pero algún día tendré una, mientras tanto nada de compras. Afortunadamente no me despego de mi cámara, gracias a eso pude tomar algunas fotos de las cosas que hubiera comprado. Al final no regrese a casa con las manos vacías. Debo confesar que me he enamorado de las cajas registradoras y las calculadoras mecánicas. Son adorables ¿no creen? |




















Los mercados de pulgas son un talón de aquiles para mi, me dan ganas igual de comprar esas cosas y darles un nuevo uso. Es impresionante cómo la gente desecha cosas que tienen tanto potencial.
Tus fotos me han encantado, como siempre.
Besos!
Estos lugares siempre están llenos de tesoros. Que descubrimientos tan lindos, y que rico es futurear lo que haría uno con ellos de poder llevárselos a casa.
Un abrazo grande!
Reconozco que yo también tengo mi puntito de coleccionista de cosas que a nadie más le interesan, y en casa incluso me dicen que tengo un poco de Síndrome de Diógenes, pero qué gusto cuando tienes uno de esos objetos en la mano y sientes su historia haciéndote cosquillas en los dedos…
Nos leemos.
Cuantos tesoros!! me enamoré del teléfono…
algún día tendrás una casa que podrás llenar de todas estas maravillas Bere
un abrazo!
Singer! Singer!
oh, la Singer es preciosa!la abuela de Rober tiene una pero creo que ya tiene futuro dueño, qué pena…
si me dejaran tendría la casa llena de trastos, madre mía!
un besazo guapa!
es la resurrección de los objetos. si se portaron bien en su vida pasada, un nuevo dueño amoroso los rescatará de un mercado de pulgas.
Hayy Bere que postaaazo te mandaste!!
Con lo mucho que adoroooo lo vintage!!!
A mi me encantan las máquinas de escribir :B
Muaas!
me encantaron las calculadoras (que bueno, si sirvieran, no me servirian de mucho, ya que los numeros y yo nomas no nos llevamos).
y por cierto, ya vez hasta donde te sigue el Chairman Mao?
para que no nos olvides!