La escuela sueca

papalote suecia

Como recordarán, el año pasado renuncié a mi trabajo y me vine a Suecia a estudiar cerámica. Cuando me aceptó la escuela me puse a llorar y me emocioné pero nunca me puse a pensar en cómo sería la experiencia en la vida real, como sería volver a ser estudiante y como cambiaría mi vida.

Mis últimas referencias escolares fueron cuando estudié Ingeniería Industrial y luego la maestría en negocios internacionales. Como pueden imaginar, el tipo de materias que estudié eran muy exactas y no había mucho espacio para la exploración de la creatividad.

Pasé mis años entre química, física, estática, dinámica, teoría de las organizaciones, etc. y para compensar lo pesado de las clases siempre estuve metida en las clases de baile, fotografía y el equipo de voleibol. ¡Ah! y en algún momento capoeira, pero solo porque me gustaba uno de mis compañeros. Pero ninguna de la dinámica de estas actividades extracurriculares se compara a lo que estoy viviendo.

Para empezar mi escuela es muy libre. Tenemos tareas pero no hay calificaciones. Además podemos decidir no hacer la tarea, ¿qué?, esto me ha costado entenderlo. Podemos decidir si queremos aprender algo o no, si queremos aprender por nuestra cuenta o si queremos ayuda del maestro. Podemos abandonar el salón de clases si lo que estamos viendo no nos parece relevante, otra vez, ¿QUÉ?, esto también me cuesta entenderlo. Podemos llegar tarde o temprano, trabajar mucho o poco. Tomarnos descansos largos, cortos, semanales, todo, todo es decisión propia, TODO.

Obviamente como yo necesito disciplina hago todas las tareas y trabajo lo más que puedo, pero esta vez siento muy bonito porque me gusta, se siente muy bien no tener miedo a reprobar, jeje. Podría dormir en el taller y trabajar día y noche sin pensarlo dos veces.

El ambiente en el estudio es super relajado, puedes explorar lo que se te de la gana. Esta semana por ejemplo tenemos como maestra invitada a Margon Lindberg, ya siento que la amo.

Si la relajación, la creatividad y la buena onda estuvieran juntas y fueran persona serían esta maestra. Datos curiosos, su alter ego es un payaso y obtuvo una beca para enfocarse en su arte por 10 años, ¡10 años!, estos suecos están muy cañones.

Ayer y hoy por ejemplo, nos la hemos pasado haciendo experimentos, metiendo objetos en arcilla líquida, la cual meteremos al horno para ver que pasa y el lunes jugamos pictionary con arcilla. Por favor, pellízquenme y díganme que no estoy soñando.

No estoy segura si todas las escuelas de “arts and crafts” son así en el mundo o solo en Suecia. Lo que sé es que este año sabático es el mejor que he tenido en la vida. Estoy aprendiendo mucho, no solo de cerámica sino sobre la vida. Sobre vivir a un ritmo más lento, disfrutar el presente, la naturaleza. Sobre lo que es verdaderamente importante.

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  1. Ania Reply

    A veces viene bien poner nuestra vida en pausa, tomar tiempo para disfrutarla y descubrir cual es el camino que queremos realmente seguir… yo lo hice durante 1 año en Inglaterra y fue uno de los mejores años de mi vida :) suerte con tus clases!

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